Por qué

Gorgonia

Gorgonia es un género de corales, los más reconocidos de este género son los llamados “Abanicos de mar”, unos corales ramificados de esqueleto semiduro que conforman una malla entre sus ramas. Los corales no son plantas como normalmente se suele creer, sino animales compuestos por muchos otros más pequeños llamados pólipos, que viven en comunidad, en ambientes tropicales y cumplen un papel vital en el ecosistema marino; Y las gorgonias junto a otros tipos de corales actualmente están desapareciendo por nuestra acción/inacción humana.

Los océanos nos han protegido por décadas, desacelerando los efectos del cambio climático absorbiendo el calor de los gases del efecto invernadero producido por las actividades humanas. El aumento de la temperatura del agua como consecuencia del calentamiento global está amenazando su salud, provocando el blanqueamiento de los corales y su posterior muerte.  Junto al calentamiento global, el plástico es una de las grandes amenazas para los arrecifes de coral y la vida marina: los océanos están llenos de residuos plásticos que contaminan el agua con bacterias y dañan a todos los organismos que lo habitan.

QUÉ PAPEL CUMPLEN

Los Corales

En la vida marina:
Los arrecifes de coral son fuente de alimento y protección para muchas especies de organismos, plantas y animales.  Los organismos y plantas que viven en los corales absorben el dióxido de carbono de la atmósfera y la transforman en oxígeno, regulando el aire y la temperatura del agua para nosotros. 
Un 25% de la vida marina vive en los arrecifes de coral. Los corales son comparables a las ciudades humanas: en ellos se crean estructuras dentro de las que conviven peces, langostas, cangrejos, tortugas y camarones, entre otros
, y donde cada uno tiene su rol. Cuando mueren los corales, desaparecen junto a ellos especies que dependían de los mismos para vivir.

En la vida humana:
En los arrecifes de coral se genera una gran parte del oxígeno del planeta. Por otro lado, éstos protegen las costas de grandes olas, de las tormentas y de la erosión; y sirven como hábitat para muchos animales marinos que son de consumo humano, y cuya pesca es el principal sustento económico de comunidades isleñas. Además los corales son utilizados para la investigación y creación de nuevos medicamentos.

CÓMO PODEMOS AYUDAR

Siendo conscientes

Desde hace un tiempo me encuentro viviendo en la costa argentina, y si bien por aquí no hay corales, puedo apreciar de forma más directa el impacto de nuestros (malos) hábitos de consumo. Bolsas y plásticos por doquier, tanzas de pesca y restos de redes; residuos que salen volando y terminan en la orilla, cerca de las gaviotas y otras criaturas del mar que pueden confundirlas con comida o enrredarse en ellas. Por favor si venís de vacaciones a la playa, trae una bolsa y lleva tus residuos con vos. Los cestos de basura son escasos y en temporada no dan abasto.

Personalmente creo que los ciudadanos comunes no podemos tomar las acciones que son necesarias para salvar el planeta, aquellas están en manos de las grandes industrias que son causantes de los principales daños. Sin embargo, desde nuestro lugar podemos generar y exigir ese cambio, además de aportar nuestro granito de arena personal. Podemos dejar de ser consumidores pasivos, volvernos consumidores activos y cuestionar el origen de aquellas cosas que consumimos, reclamar a las empresas que tomen acciones y sean responsables con el medio ambiente. El mundo necesita despertar y comenzar a reparar el daño causado: podemos generar menos basura, compostar, reciclar residuos y objetos para darles un nuevo uso y así alargar el ciclo de vida de los productosTambién podemos evitar el consumo de aquellos productos y materiales cuya producción colabora con el calentamiento global.

Desde Gorgonia busco crear conciencia y tener una producción responsable. Utilizo plásticos alternativos (PLA – fabricado con recursos renovables de origen vegetal) a aquellos que provienen del petróleo, un recurso finito no renovable. También guardo y reciclo mis propios ‘descartes’ plásticos, que surgen en la producción, para generar nuevos productos y darle otra vida a ese material.